Estrés navideño

Muchos montevideanos creen que la campaña comercial de Navidad es excesivamente larga y piensan que debería empezar por lo menos el 1 de diciembre. En cambio, la realidad hace que ya se comiencen a ver las luces de Navidad a mediados de noviembre. No es de extrañar que a esta altura, la mayoría de nosotros estemos un poco aburridos tras mes y medio de ofertas de Navidad y villancicos alusivos.


Los niños han notado y notan mucho esta situación. Llevan seis semanas esperando la llegada de Papá Noel y portándose bien para que los regalos les sean propicios. Pero aquellas familias que mantienen la tradición se han encontrado con la sonora y repetitiva protesta de los más pequeños, porque sus padres han gastado todos los ahorros en regalos para el 24 y el 6 de enero hay que «otra vez» poner algo en los zapatitos.

Sería muy interesante que la Navidad sea lo que realmente es: el cumpleaños de Jesús, y no la llegada del gordo de rojo, a pesar de que los comerciantes quieran demostrar lo contrario. Estos van a protestar porque se van a perder la campaña navideña, pero estoy seguro de que la inmensa mayoría de nosotros, niños incluidos, vamos a estar muy agradecidos.

Felíz Navidad

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